Hace casi un mes llamamos al SAT porque la secadora había dejado de funcionar; simplemente no respondía a ningún botón del panel de control. Dimos por hecho que se había roto y que había que llamar a un técnico.
Pues bien; esta factura refleja los hechos, la historia y, por consiguiente, lo lerdo que soy
Lo peor es que, una vez hecha la gracia, pensé que el técnico se apiadaría de mí y me haría una rebaja significativa por tratarse de algo "ajeno" a su reparación... ¡iluso de mí!

Primera ley de la informática (extensible a otras áreas): "Funciona mejor si lo conectas".
ResponderEliminarEn serio? Menuda putada!!!!
ResponderEliminarNo, si enchufado estaba... pero a un enchufe que había dejado de funcionar.
ResponderEliminarUno, que aprende a golpes... y lleva ya la cara amoratada.