24 noviembre 2012

RESACA HALLOWEENERA (una de disfraces)

Sé que hace ya unas semanas que pasamos Halloween; pero es un tema del que se puede sacar mucha chicha. Y, salvando la polémica acerca de la importación de la tradición; de si es tradición irlandesa, norteamericana o franco-canadiense... hay que reconocer que da mucho juego el ver cómo la gente se curra disfraces más allá de la vergüenza ajena y el temor a ser tachado de bichos raros o freaks. ¡Porque esa es la magia de Halloween! ...además de ver disfrazadas de "brujas putillas" a las jamonas del grupo, claro.

Pues bien; como ya casi es tradición en mi blog (es la segunda vez que lo hago), voy a poner algunas imágenes que me han hecho especial gracia sobre disfraces de Halloween de las que podamos tomar nota o, simplemente, regocijarnos en las ocurrencias y originalidad ajenas.

Este le va a encantar a esos seguidores (y seguidoras) revolucionarios del blog
que parece que el Che fue una especie de dios (ideologías políticas aparte, claro).

Este es genial... a lo Han Solo capturado por Jabba el hut en un bloque de carbonita 
(siento que estas expresiones frikis no todo el mundo las entienda;
pero así ya saben a quiénes no va dedicada esta imagen).

Antes hablaba de las "brujas putillas" (siempre en tono cariñoso, claro); pero también está la vertiente
de las "diablesas putillas", claro... término trasladado aquí a la otra acera (qué mono.. o mona).

Y, si de "mariposos osados" hablamos (desde el cariño una vez más... bueno, un cariño
sano y objetivo, claro. jeje), he aquí un hermoso ejemplar disfrazado de calabaza
en una mezcla entre el muñeco de Michelin y Garfield.

...y es que en lo que se refiere a disfrazarse todo es tan confuso...
Uno ya no se puede fiar de nada ni de nadie porque ya nada parece ser lo que parece
(...aunque personalmente tenga mis reservas acerca de la veracidad de este montaje).

Y aquí por miedo a represalias no añadiré ningún tipo de comentario a esta foto que, por otra parte, ya bastante dice por sí misma (y no cosas muy buenas, la verdad). Pero, desde luego, reconozco que a muchos hombres les encantaría encontrarse con esta chica por la noche en un bar... no añadiré nada más.

...y es que las mujeres se prestan (y mucho) a esto de disfrazarse llamando la atención... a veces incluso implicando a su descendencia. A continuación veremos otros ejemplos de lo que digo. 

En estas fechas las féminas sacan (casi en partes iguales) su lado sexy y su lado salvaje.

Pero para salvaje ya tenemos aquí este alumbramiento al que no sé si muchas mujeres que conozca
se prestarían a tomar partido en esto. Pese a eso; es innegable lo impactante del disfraz.
  
No olvidemos que una parte fundamental de Halloween es la ambientación. Y, si celebras la fiesta en casa con los colegas, es imprescindible intentar sorprenderlos incluso en los lugares más insospechados.

Este año, con el estreno del largometraje de Los Vengadores (sé que a los que no os vaya este rollo de los cómics y las pelis de súper héroes os importa tres pepinos), ha habido muchos osados que han sacado a relucir sus torsos con lo mejor y más granado del vestuario que han podido adquirir donde han podido. Desde luego, soy un firme defensor de aceptar con la mayor dignidad y humor este tipo de disfraces.
Ya que, en definitiva, son los que mejor representan el espíritu del disfraz en nuestro país;
el improvisado de última hora (y eso es así).

Y, dentro del grupo de los "disfraces cachondos" (búsquese el doble sentido al término), este del juego de Twister  se lleva la palma; con el que siempre (os lo aseguro: siempre)
vais a encontrar a alguna chica que se preste a jugar.

Ya que antes hablaba de que las madres (y padres, claro; que hay que reconocer que suelen ser peores) implicaban a su descendencia en esto del disfraz... he de decir que aquí os dejo algunas perlas que, personalmente, me encantan (soy muy frikie, sí); como esta a lo Mc Fly con el Delorean que parece haber regresado demasiado al futuro.

Esta niña (eso creo) da un acojone tremendo... y es que, cuando se trata de niños, no hay nada como que pongan de su parte interpretativa para darle más intensidad a su personaje. Y a esta niña le doy el Oscar.

Este, sin duda, es mi favorito de todos. Muy currado el robot de carga de Aliens (quizás muchos tampoco sepan de qué estoy hablando) con el que nuestra querida Ripley se carga a la reina en "el regreso".
¡Lo que más me... joroba (moderemos el lenguaje) es que no se me haya ocurrido algo así a mí!

 Dentro de los disfraces cañeros hay algunos, como este. que son originales y hasta divertidos.
Desde luego, me quito el sombrero con la gente así que se lo curra tanto.

Y, por último, están los putos amos. Los que aúnan ingenio, tecnología y curre y logran hacer cosas así con las que se nos ponen los pelos de punta. 



Y, señoras y señores, esto es todo por ahora... habrá que esperar hasta el año que viene para poder ver nuevos retos y hazañas de disfraces.
Muchas gracias.
 



13 noviembre 2012

SIN NADA QUE DECIR (A UN PASO DE LAS NAVIDADES)

Vaya. vaya... no está nada mal; voy batiendo mi propio récord de demora a la hora de tener al día mi blog... esta vez nada menos que seis meses desde la última entrada... no tengo palabras.

Y, por dónde empezar, tras seis mesecillos de ausencia... Pues, ni más ni menos que por donde se pueda.

Y, como en principio no quiero hacer de esto una especie de diario o algo demasiado personal, creo que se podría empezar a hablar de la actualidad. ¿Huelgas generales, desahucios, tragedias en grandes macrofiestas, corrupción, juicios de catástrofes naturales de hace diez años...? Nah, hablemos de lo que realmente importa: ¡la llegada de la Navidad!.

Efectivamente, querido respetable; parece que las luces que van iluminando nuestras calles con motivos navideños eclipsan el resto de acontecimientos que hallan en mayor o en menor medida su espacio en los medios de comunicación por estas fechas. La llegada del stan de los turrones y mantecados a los supermercados nos hace salivar evitando pensar en la gente que no puede pagar sus hipotecas por la ruinosa economía del país que colea angustiosa como un pez fuera del agua esperando las manos del pescador para su destripe y venta al mejor postor. Y así es, sin duda, que parece que los "reportajes de temporada" (en verano las olas de calor, las tapas de moda y las medusas, en otoño las lluvias que inundan ciudades y en invierno lo que nos gastaremos en las navidades y si comeremos langosta, pavo o conejo en pepitoria. Sinceramente; tengo la firme teoría de que usan la misma redacción varios años seguidos y los medios lo tienen en plan comodín para cuando los (pobres míos) redactores se cogen algún día de vacaciones o para hacerle más amena la estancia a los becarios yendo de puesto en puesto del mercado luciendo orgullosos la libreta con el logo del medio que les explota.

Pues sí; festejemos la llegada de la ilusión (que no del aumento del paro), de las luces y adornos de los grandes almacenes (que no de los miserables sueldos que reciben aquellos afortunados, al fin y al cabo lo son, por hacer mil horas en campañas de temporada envolviendo regalos o aguantándonos el mal humor de los que vamos con dos duros a comprar pensando que nuestro dinero vale más que el de ningún otro porque nos ha costado demasiado conseguirlo). Llenémonos de gozo y júbilo (¡aleluya!) porque, y aquí me descubro, las sonrisas de los más pequeños hacen que nos olvidemos de dónde vamos a sacar el "vil metal" para comprarles todo lo que sabemos que se merecen y que, una vez más, tendremos que adornar con ciertas excusas culpabilizando a Sus Majestades de Oriente por su mala cabeza.

Porque esa es la triste realidad; el cuento de "La Vida es Bella" llevado a nuestros quehaceres cotidianos; intentando salvar la dignidad con lo que poco que podamos tener para, al fin, regalarle a nuestros hijos ese tanque aunque sea de cartón mientras los "nazis" (lo digo por seguir la metáfora; no por herir con ideologías) que nos tienen bajo su mando nos dan duchas de gas en forma de subida de impuestos y demás sogas para salvarnos de su crisis.

Así pues, sólo me queda decir una cosa (a todas las que, de seguro, se os habrán ocurrido en la línea de las que ya he comentado, claro): aprovechad y disfrutad de las luces que adornan nuestras calles; porque la realidad que tenemos (y la que, desgraciadamente, aún se nos viene encima) es mucho más negra.