Ya lo dijo el poeta (el que fuera; que seguro que habrán sido muchos). Han pasado más de diez años desde que escribí algo por aquí.
Por azares y casualidades de la vida he recordado que tenía este blog ¡y que aún sigue operativo! Pues bien; vamos a darle un poco de uso, ¿no?
Y, el caso es que ahora no sé qué decir ni qué poner por aquí...
Algo se me ocurrirá...
Porque de la plaga bíblica-vírica mundial ya se ha hablado y escrito mucho (aunque habrá quien diga que no lo suficiente), por lo que no comentaré demasiado al respecto; tan sólo que la humanidad no escarmienta por muchas mierdas que nos pasen. Que las piedras para tropezar, pese a ser casi siempre las mismas, las buscamos adrede una y otra vez.
Y, como nos gobiernan personas de las que no nos fiamos (hecho que al parecer se van ganando a pulso por sus actos), pues nos rebelamos contra todo lo que digan casi de manera automática; sin tampoco filtrar mucho si es bueno o malo para nosotros; dando por hecho que sólo buscan su propio beneficio y, por ende, nuestro daño o perjuicio.
Volviendo a lo de antes; no sé si aquello de la pandemia fue algún rollo bíblico o no; pero no hacía falta ningún jinete apocalíptico para darse uno cuenta de que las cosas en el mundo van reguleras nada más; guerra en Israel y Palestina, guerra en Ucrania y Rusia... Yy todo lo que se les acerque, claro... China, EE.UU... vamos, que en cualquier momento a alguien un poco más loco (más??!) se le va la cabeza y la mano y nos vamos medio mundo a tomar por culo (que dijo el filósofo). Que, digo yo, ¿tan malo sería? Porque, vamos a ver, aparte de la hambruna, enfermedad, epidemias, caída de la economía mundial... que sí, que es una putada; pero pensémoslo bien; ¡adiós a la hipoteca! (Y comisiones, letras del coche, bye bye al préstamo que pediste para renovar la cocina...) Más de uno, sólo por eso, le animaba a uno de estos jefes de gobierno a darle al botón. Por eso y porque, seamos sinceros, hay mucho tarado por ahí.

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