
Bueno, pues, como cada año por estas fechas, ya estamos en Halloween. Y todo lo que ello conlleva, claro; lo de los disfraces, lo de los caramelos, lo de la decoración en casa, trabajo y oficina... sí; todas esas mierdas.
Con dos adolescentes en casa, como es de suponer, no me puedo librar de esas historias. Ya sea en mayor o menor medida, el "espíritu jalogüinero" ronda por estos lares. Y no me quejo. Creo que nunca he sido de esa gente que se pone a criticar que si es una tradición extranjera, que si no tiene sentido en nuestra cultura... y es que me la pela de dónde venga; toda fiesta o celebración que de vidilla a comercios con actividades e historias, mientras no sea algo dañino o ilegal, son bienvenidas. Aunque, como todo, llevarlo a límites extremos manchando fachadas con huevos y mierdas así; ya no me parece tan bien. Jeje; hablo ya como un viejo... que me lo voy ganando con el paso de los años.
Bueno, hablando de todo un poco... Nosotros en casa llevamos meses preparándonos para recibir como se merece un buen Halloween; vemos a menudo (demasiado a menudo, de hecho) películas de terror. Las favoritas de mi hija pequeña, la verdad; que ha pasado de ver dibujos animados a los directos de Illo Juan y las pelis de terror más chungas. Eso sí; guiada y aconsejada, como el 70% de los jóvenes de su edad por todas las historias y cartelera anunciadas en las redes sociales más bizarras (con ello me refiero a Tik tok, Instagram...). Eso sí; no siempre se acierta; que nuestra última visita al cine (hace una o dos semanas) a ver La sustancia nos dejó con cara de gilipollas y con ganas de reclamar el precio de las entradas a quien fuera. Y, hasta aquí mi crítica de esa mierda de peli, digan lo que digan las más altas esferas de entendidos y gurús del séptimo arte. La sustancia es un mierdón de peli y punto.
Con eso de que hay que seleccionar cada vez mejor los visionados en el cine, por aquello de los precios que se manejan ya algunas salas, creo que seguiré disfrutando en streamming del amplio catálogo de clásicos de las de toda la vida; que no suelen fallar.
A estas horas de la tarde (apenas las 16.45 pm) ya puedo oir a "anormales" dando voces por la comunidad. ¡Vaya tarde y noche me esperan! Y yo, mientras, currando. Aunque reconozco que me da pereza ya este tipo de cosas. Lo que sea por hacer el imbécil (y más con mis hijas), pero hay cosas que ya me dan un poco de pereza. De disfrazarme ya ni hablo. La última vez que lo hice creo que mi hija mayor estaba en primaria. Y todo lo que hice fue vestirme de negro y pintarme la cara blanca con ojeras. ¡Con el ridículo que he llegado a hacer por la calle en mis tiempos! Pero, como he dicho antes, ya me voy haciendo mayor para algunas mierdas. Y el que des "lache" a tus hijas cuando te acompañan; pues tampoco ayuda. Soy mayor pero piloto la jerga adolescente "like a boss". Chachi piruli Juan Pelotilla (que estas mierdas al parecer vuelven a ponerse de moda... cuando ya entonces sonabas como un gilipollas cuando las decías. Jajaja).
Y creo que ya va siendo hora de ir despidiéndome, subir la nueva entrada al blog y hacerme un café; que llega la hora de ponerme a currar y dejar de poner tonterías por aquí. Así que nada; sed buen@s y disfrutad lo mejor que podáis de esta noche de brujas.




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